April 18, 2008

Creo


Creo en la generosidad de Liszt
cuando presentó públicamente a Chopin,
en el amor incólume de Eloísa
hacia el padre de su único hijo: Astrolabio.
Creo en la palabra escrita de Borges, Neruda, Nazoa...
y tantos otros que ahora se me escapan,
en las canciones de mi negro Frank,
Rubén Blades, Alberto Cortéz, Miguel Ríos,
Manzanero, Juan Luis Guerra, Concha Valdez...
“Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar”,
porque desde la primera vez que leí esta frase me vi,
ahí estaba yo con mis reflexiones
y mis lágrimas calmas...
Creo en la mirada de Arnaldo...
porque allí me consigo, desnuda el alma;
en la poesía de Fernando,
en el amor que no pudo ser...
en la amistad como la relación más libre que existe.
Creo en la lucha de mi madre por encontrar
el equilibrio entre ser y parecer,
en mi padre por ser alguien sin falsas pretensiones,
por su espíritu llano.
Creo en los niños de hoy
y en el mañana que muchos como yo queremos darles,
creo en Venezuela a pesar de su presente.
Creo en el amor de mi hijo Simón hacia su padre,
en la alegría de vivir de mis morochos,
en el carácter de mi sobrina
y en la inocencia de su hermano.
Creo en la verdad que hay en cada uno de nosotros,
por la que luchamos y vivimos;
en que podemos hacer un mundo con nuestras reglas
y no las que han dictado los demás,
en mis contradicciones, porque si no no sería yo.
Creo en las personas que han dejado huella en mí,
en las que me han conmovido,
en las que me han enseñado
y en las que me han hecho reír.
Creo en mis equivocaciones
y aún más en mis rectificaciones,
en mi condición humana y por eso falible.
Por eso creo en lo que he sido,
en lo que soy y en lo que quiero ser...
porque creo en la brisa que mueve mi pelo
y acaricia mi piel,
en el sol que calienta mis huesos y mi ser
llenándome de energía para empezar el día,
en la lluvia que me invita a caminar bajo ella,
en el árbol como figura perfecta de la naturaleza,
lleno de vida,
en la tibieza de la tierra bajo mis pies descalzos,
que me hace sentirme dueña del mundo;
en la música que me hace bailar
y en el golpe del tambor que hace correr
sangre de negra por mis venas.
Creo en el valor que para mí van tomando
algunas palabras con el paso de los años,
como si fueran encajando poco a poco
en el enorme rompecabezas de mi vida,
rica en vivencias
y en el que espero todavía falten
muchas piezas por colocar.
Creo hoy más que nunca en la palabra “bienestar”,
es lo que siento cuando estoy con mi hijo
y el hombre que amo,
bienestar también siento
cuando ese hombre me abraza
y me sorprendo de estar tan viva.
Creo en el amor que sentí por el padre de mi hijo,
un amor genuino y enorme,
en mi corazón que ha amado más de una vez,
en mi cuerpo que siente,
en mi mente que quiere seguir aprendiendo
y en el alma de María Beatríz que me define.
Creo en la familia
como gente de mi sangre y creencias,
pero también creo en la familia que se forma
con las personas que vamos adoptando en el camino.
Creo en Dios porque está en mí,
como el amor, que no lo veo pero lo siento,
como la certeza de que escribo para mí
y para todo aquel que sin pretenderlo
pueda encontrar parte de sí mismo
en alguna de estas líneas.
Creo en el hombre que amo,
como alguien que me conoce con profundidad
y me toma entera arriesgándose una vez más
a creer en alguien,
creo en el amor que siento por él,
un amor que me hace recobrar
cosas que yo imaginaba ya perdidas en mí...
Creo en que todo puede ser posible,
creo porque quiero creer
y porque quiero es que lo intento!

(Escrito el 27 de septiembre del añ0 2002)

4 comments:

mundos said...

Que credo mas bello!!!!! no me habias dicho anda del blog!!! me encanta lo tengas!!! un beso

La Negra said...

Amiga... es que estamos todavía en esbozos, pero tú eres tan ducha en estas lides que me encontraste. Qué bien que te haya gustado. Besitos.

Gus Z. said...

Què bonito, esas son las cosas importantes en la vida !! Leer cosas asì levantan el espìritu.

La Negra said...

Me encanta que te guste. Sabes que eres bienvenido para que nos leas y nos comentes. Un abrazo!